Casi toda decisión de dinero — financiación, tarjeta de crédito, ahorro, depósitos, bonos — pasa por una pregunta simple: ¿los intereses se cobran sobre el valor original o sobre el saldo que va creciendo? Esa es la diferencia entre interés simple e interés compuesto, y explica por qué una deuda de tarjeta "explota" mientras una inversión a largo plazo "despega".
La diferencia en una frase
- Interés simple: siempre se aplica sobre el valor inicial. El crecimiento es una recta.
- Interés compuesto: se aplica sobre el saldo actualizado (capital + intereses ya acumulados). El crecimiento es una curva — los famosos "intereses sobre intereses".
Las fórmulas
Interés simple
M = C × (1 + i × n)
Interés compuesto
M = C × (1 + i)^n
Donde M es el monto final, C es el capital inicial, i es la tasa por período y n el número de períodos. El único cambio es el exponente — y ese exponente marca toda la diferencia a largo plazo.
Lado a lado: 10.000 € al 1% mensual
| Mes | Interés simple | Interés compuesto | Diferencia |
|---|---|---|---|
| 12 | 11.200 € | 11.268 € | 68 € |
| 60 | 16.000 € | 18.167 € | 2.167 € |
| 120 | 22.000 € | 33.004 € | 11.004 € |
| 240 | 34.000 € | 108.926 € | 74.926 € |
En 1 año la diferencia es casi invisible. En 20 años, el capital con interés compuesto vale más de 3× el equivalente con interés simple.
Dónde aparece cada uno
Interés compuesto (el estándar)
- Saldo rotativo de tarjeta de crédito
- Descubierto bancario
- Hipotecas y préstamos amortizables
- Préstamos personales y nóminas
- Cuentas de ahorro, depósitos, bonos
- Fondos de inversión
Interés simple (excepciones puntuales)
- Multas e intereses de mora en algunos contratos
- Descuento comercial de letras y pagarés
- Algunas operaciones de muy corto plazo
- Ejercicios de libro de texto y oposiciones
Si dudas qué régimen se aplica, asume interés compuesto. En el crédito y la inversión modernos es la regla — no la excepción.
Tarjeta de crédito: por qué la deuda "explota"
La tasa del rotativo supera con frecuencia el 15% mensual en mercados emergentes. Mira lo que ocurre con una deuda de 2.000 € sin pagar:
- 3 meses: 3.041 €
- 6 meses: 4.626 €
- 12 meses: 10.699 €
Más de 5× el valor original en un año. No es interés simple — es interés compuesto trabajando en tu contra.
Inversión a largo plazo: el lado bueno de la curva
El mismo interés compuesto que destruye una deuda construye un patrimonio. 500 € al mes al 0,8% mensual (≈10% anual) se convierten en:
- 10 años: 102.422 €
- 20 años: 379.684 €
- 30 años: 1.130.244 €
Aportaste 180.000 € en 30 años. Los otros 950.000 € vinieron del tiempo + interés compuesto.
Cómo calcular el interés compuesto
- Anota los datos: capital inicial (C), tasa por período (i) y número de períodos (n). Usa la misma unidad de tiempo en tasa y plazo (mensual con mensual, anual con anual).
- Aplica la fórmula: M = C × (1 + i)^n. Si hay aportes mensuales, suma la serie uniforme: M = PMT × ((1+i)^n − 1) / i.
- Comprueba en la calculadora: para evitar errores de potencia, usa nuestra calculadora de interés compuesto — muestra el saldo mes a mes, con y sin aportes, separando tu dinero del rendimiento.
Cuándo el interés simple aún tiene sentido
En plazos muy cortos (días o pocas semanas) y tasas bajas, simple y compuesto se aproximan tanto que la aproximación es válida. Pero para cualquier decisión de meses o años — financiación, inversión, deuda a plazos — usa siempre interés compuesto.
Resumen práctico
- El interés simple crece en línea recta; el compuesto crece en curva.
- En finanzas modernas casi todo es compuesto. Saber identificarlo evita sustos.
- La diferencia es pequeña a corto plazo y enorme a largo plazo.
- Usa la curva a tu favor: invierte pronto y huye del rotativo de la tarjeta.
¿Listo para simular tu caso? Abre la calculadora de interés compuesto, indica capital, tasa, plazo y aportes, y mira la curva trabajando para ti — o en tu contra.